La glutamina es un aminoácido que puede sintetizarse en el organismo a partir de otros aminoácidos tales como la valina, la isoleucina o el ácido glutámico.
Se la considera un "aminoácido esencial condicionado" o semi-esencial, ya que si bien no está dentro del grupo de los esenciales, en algunas condiciones tales como estrés, traumatismo, infección, entrenamiento intenso, etc. Cuando su consumo excede se síntesis, se convierte en esencial, y en éstas ocasiones, ciertas partes del organismo demandan tanta cantidad de glutamina, que el organismo no es capaz de sintetizar lo suficiente. En los mamíferos en general, los niveles fisiológicos de glutamina ronda los 650 micromol/l.
La mayor parte de las fuentes proteínas contienen cantidades apreciables de glutamina, pero, debido a la rápida velocidad con que el organismo procesa este aminoácido, incluso los atletas que siguen una dieta hiperproteica, suelen necesitar de una cantidad adicional (ANTONIO, 1999).
Los alimentos con un mayor contenido en glutamina son los productos lácteos, la carne, los maníes, las almendras, la soja, el pavo y las alubias.
La glutamina es el aminoácido libre más abundante en el tejido muscular (60% de los depósitos de aminoácidos libres).
La glutamina y el estrés
Todas las formas de estrés (traumatismo, operación quirúrgica, hambre, quemaduras, infecciones, ejercicio intenso, alteraciones psicológicas, ansiedad, etc.) tienen algo en común: agotan las reservas de glutamina muscular. La reducción de este aminoácido, es proporcional a la gravedad del estrés, con reducciones de hasta el 50%!!! Dicho estrés produce glucocorticoides como el cortisol, liberados por las glándulas adrenales que son transportados por sangre hasta las fibras musculares. Una vez allí, actúan promoviendo la expresión de ciertos genes y la síntesis de ciertas proteínas, una de las cuales es la enzima glutamina sintetasa, que es la encargada de catalizar la reacción de producción de glutamina en el músculo.
Cuando el organismo está estresado, la glutamina es el aminoácido que más se agota y también el último en ser repuesto. En estas ocasiones, si no hay suficiente cantidad de glutamina en el organismo, se producen situaciones de catabolismo muscular (degradación o pérdida de masa muscular), y si el estado catabólico se prolonga, pueden aparecer deterioros en la estructura y función orgánica, por ejemplo, en el caso del músculo, termina destruyéndose y comiéndose a sí mismo, precisamente lo opuesto a los objetivos deportivos, ya que se está perdiendo tejido muscular.
Glutamina y ejercicio
Al comenzar el ejercicio, los intermediarios del ciclo de los ácidos tricarboxílicos (TCAI) aumentan hasta cuatro veces, y la velocidad de flujo del TCA, y por lo tanto del metabolismo oxidativo, puede estar limitada por la concentración de intermediarios del ciclo. La dramática disminución de glutamato intramuscular al inicio del ejercicio, en correlación con un aumento intramuscular de alanina, sugiere que el glutamato es un importante precursor que conduce al anabolimo.
A la luz de fuertes evidencias existentes, el rol fundamental de la glutamina está relacionado con la síntesis de proteínas, importante para los atletas que entrenan sobrecarga.
Se sugiere que su presencia podría ser la variable más determinante para llevar a cabo una síntesis proteica óptima. Se ha observado además incremento del nivel de GH, contrarrestando los efectos catabólicos del cortisol, potenciando efectos de volumización celular, los cuales pueden crear un ambiente anabólico en las células musculares, participando en la determinación parcial de la tasa de recambio proteica en el músculo.
Durante el ejercicio prolongado, los aminoácidos ramificados (BCAA) como leucina, isoleucina, valina, y la glutamina son más captados por el músculo que por el hígado con el objeto de contribuir al metabolismo oxidativo.
Se sabe además que cuando descienden los niveles de glutamina en los músculos esqueléticos también disminuye la síntesis proteica; contrariamente, cuando aumenta el nivel de ese aminoácido, también lo hace la cantidad de proteína sintetizada en el músculo, ya que la glutamina tendría un efecto anabólico, inhibiendo la degradación de proteína endógena y estimulando su síntesis a nivel de todo el cuerpo. Esta asociación glutamina muscular/síntesis proteica, también se ha extrapolado a los humanos y algunos estudios confirman que los suplementos de glutamina, detienen la tasa de catabolismo inducido por el ejercicio, resultando en un incremento de la síntesis proteica (anabolismo natural), lo cual se traduce en un incremento de la masa muscular magra.
La L-Glutamina es el más abundante aminoácido esencial condicionado dentro del torrente sanguíneo, siendo en los músculos en donde se concentra la mayor cantidad de glutamina en el cuerpo. El ejercicio intenso hace disminuir en el músculo los niveles de L-Glutamina. Cuando el cuerpo está bajo presión, la L-Glutamina se convierte en un aminoácido esencial. La L-Glutamina también es la responsable de proveer soporte nutritivo para una saludable síntesis de proteína.
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